La carretera (The road)

Modélica adaptación sin concesiones a la platea, para que nos entendamos la antítesis de «Soy leyenda», que consigue transmitir toda la desazón del original literario. En una Tierra devastada, donde los débiles se han convertido en alimento para los fuertes, un padre lucha por la supervivencia de su hijo y por inculcarle unos valores de respeto al prójimo en un viaje a ninguna parte. Se le puede achacar, siendo muy quisquillosos, que se hayan cargado las tintas emotivas algunas décimas en el final, pero no traiciona el mensaje del libro. De hecho, he releído el párrafo y he constatado que es más similar de lo que yo recordaba.

13 pensamientos en “La carretera (The road)

  1. David Mateo

    Me molaría que alguien saliera a la palestra y dijera: el libro o la peli peca de sensiblería por esta escena, por esta y por ésta. Pero llega un momento en que un escritor narra una escena tierna y se le tilda de sensiblón o ñoño.
    Por Dios, a Cormac McCarthy se le pueden decir muchas cosas… ¿¿¿pero sensiblón??? Ni de coña.

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  2. Enric

    Muy cierto, David. Está totalmente fuera de lugar tildar al libro o a la película de sentimentales, si bien, e insisto, como decía en la entrada «siendo pero que muy quisquillosos» se aprecían algunos detalles en el final de la película que podrían tomarse por elementos suavizantes respecto al original, aunque muy bien pudieran ser simples decisiones del guionista, por ejemplo, **Ojito que van spoilers al canto** en la escena final de la película se ha prescindido del interés del nuevo padre por recuperar las mantas del muerto, pura superviviencia, y del deseo no cumplido del niño de enterrar el cadáver. También se ha añadido más emotividad al recibimiento de la nueva madre, e incluso una mascota. Insisto, no son más que pequeños detalles casi anecdóticos que no empañan el excelente resultado final, para nada complaciente.

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  3. Sim

    Bueno, pues aquí estoy yo. Es sensiblona porque juega al “drama con niño” en general. Y ese juego es sensiblón hasta decir basta. Pobre niño débil en un mundo canibal. Eso es todo. Admito que esto es muy personal, la peli es buenona, buenos actores, bueno todo… pero a mí el almíbar me da alergía, así que nunca nunca más dramas con niño (lo incluyo ya en el sexplotation, las películas de deficientes, las de universitarios americanos y dramas antitaurinos, si los hay, que me borren)

    . 😡

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  4. Joe

    Ya me he extendido bastante en mi blog así que no me enrollaré. Solo que estoy de acuerdo contigo, Enric. Y muy acertado la comparación de Soy Leyenda.
    En cuanto a lo de la sensiblería, supongo que si mostrar unos sentimientos (bastante coherentes con lo que está ocurriendo), es sensiblería, pues bueno…Aunque para mí es como tachar el Padrino de lo mismo cuando Vito Coreleone llora por la muerte de su hijo… 8)

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  5. Enric

    A parte de los elementos que citas para que se produzca ese juego, Sim, entiendo que hay algo más a tener en cuenta. Hay un drama, cierto, hay un niño, cierto también, ¿intención de apelar a la sensibilidad del espectador mediante las triquiñuelas de rigor: presencia de diálogos a flor de piel, banda sonora ñoña, fotografía edulcorada y actuaciones tremendistas, para montar la trampa de la lágrima fácil? Es en este punto donde no veo lo que comentas, al contrario, aunque por supuesto y como bien dices, es personal. ¿Incluyes a «El sexto sentido» en ese mismo grupo?

    Es que lo de «Soy leyenda» fue de juzgado de guardia, Joe. Uno de los finales más brillantes que recuerdo “mejorado” por arte y magia del guionista de turno.

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  6. David Mateo

    Yo creo que el autor, en ese sentido, es soberano sobre sus personajes y el entorno que más le puede afectar. Él decide contar una historia y lo hace con las herramientas que tiene a su alcance. Para mí, el autor fracasa cuando el producto final es deficiente y peca de empalagoso (ej: cualquier película de Emmerich en la que sale el típico padre bobalicón que cuida a sus hijos agilipollados que da angustia nada más verlos). En cambio, el autor sale victorioso del trance cuando crea una historia en la que los personajes y los factores que los envuelven son creíbles aunque el trasfondo sea tierno y las circunstancias pequen de duras (ej: la carretera).
    No creo que una película sea sensible, ñoña o mala simplemente porque trate un tema determinado. En todo caso, será el lector-espectador el que no tiene empatía por ese tipo de producto. Si a mí no me gustan los temas del oeste, no iré a ver un western. Si no me gustan los dramones paterno-filiales ni se me ocurriría ir a ver La carretera… porque va precisamente de eso.

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  7. Sim

    Poco puedo añadir a lo que dice David, no me va el drama paternofilial. Ahora bien, una cosa es la sensibilidad, y otra montar el drama padre. Para mi son trampas narrativas, tipo voy a montar la de dios con el drama del niño canceroso que al final la palma. Situación extrema para provocar la pena. Es el recurso fácil. Es como la batalla de tartas de crema… si no te gusta lo verás como recurso facil, si te gusta, fantástico.

    Joder, lo dejo que empieza Lost

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  8. Enric

    A cada uno le gusta lo que le gusta, esto se da por hecho, pero en lo que discrepo es en que reduzcáis la historia de McCarthy a simple dramón paterno-filial, lo encuentro tan poco apropiado como etiquetar “El Sexto sentido” de dramón fantasmo-niñal. Dicho de otro modo, yo no soporto el higado, sea del animal que sea, pero el foie, no el de tarrina que también, sino el órgano hipertrofiado hecho en su propia grasa, me encanta. Etiquetar el foie de “higadón patuno” es simplista porque, de disponer solo de esta definición, estaría convencido de que no me gusta pues lo relaciona con otro alimento cuyas características principales de sabor y aroma son totalmente distintas, y que no soporto.

    Hombre de Dios, Sim, que vas una semana retrasado. 😀

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  9. veronica

    Aún no la he visto, pero de verás que estas reseñas tuyas Enric, tan concisas, tan bien hechas. Invitan a desencadenarse del escritorio e ir a disfrutar del 7mo arte de una puñetera vez! 😉

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  10. Enric

    Voy a pedir comisión a los cines, Verónica. 😉

    Cierto, JM. Es un montaje muy tramposo. No solo aparecen más imágenes de la catástrofe que en toda la película, sino que incluso puede dar a entender que Charlize Theron acompaña a padre e hijo en su viaje.

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  11. jordi

    Ciertamente el trailer es muy engañoso, la gente que no ha leído el libro y únicamente ha visto el trailer, espera una película de acción, apocaliptica en la que se narra el fin de mundo, pero luego se encuentran con un drama post apocaliptico al estilo de en busca de la felicidad.

    En cuanto al final en mi opinión es la peor parte de la película, todo el drama que se nos ha ido transmitiendo termina con el encuentro de una familia que casualmente les estaba siguiendo todo el viaje pero que hasta entonces no aparece, y además compuesta por el modelo americano de familia perfecta (el padre, la madre, un hijo, una hija y el perro) mostrandonos que aún existe esperanza en un mundo sin valores ni moral, para mi este final sobrava. He de decir que no me he leido el libro, algo que seguramente haré.

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  12. Enric

    Hombre, Jordi, tú por aquí.
    El libro merece mucho la pena, lástima que ya hayas visto la película pues es una obra, como la mayoría, que siempre resulta mucho mejor abordarla “virgen” de influencias. Y más, cuando, como en este caso, la fidelidad de la versión cinematográfica es casi absoluta. El final, como comentaba más arriba, añade algunas concesiones a la platea, pero tampoco traiciona el original, aunque lo suavice un poco.

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